Tengo que destruir ese maldito candado, ya me ha dado demasiados disgustos y probablemente en un futuro vaya a más si no corto el tema de raiz. Esta noche lo haré, si nada ni nadie me lo impide.
Eso sí, el malhechor no se irá impune, habrá vendetta, y bien merecida, de esta forma podré echarle el cerrojo a este asunto, y nunca mejor dicho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario